Fueron dias raros... Salí y el optimismo se fue imponiendo naturalmente. Después del primer viaje noté que las cosas estaban distintas, la rutina se volvía más fácil. Algo estaba raro, tan raro que llegué temprano y no desesperé esperando... Lo suficientemente raro como para tomar una decisión que reorientará mi vida... Y el segundo viaje tuvo otros colores...
Después caminé contenta y me compré un libro. En el andén leí dos páginas y me enamoré y supe que iba a amarlo.
Fueron días raros. Hablé con alguien que hace mucho no veo y me transporté al pasado sin nostalgia. Parece que la gente está volviendo... Y parecen los mismos, pero yo me siento tan distinta... rara... No recuerdo haberme sentido tan bien en mucho tiempo y no recuerdo haberme reconocido así nunca.
Entonces trato de volver al momento en que todo cambió pero sólo recuerdo que salí de casa y había sol y hacía frío y todo estaba raro y me sentí distinta...
sábado, 31 de mayo de 2008
sábado, 17 de mayo de 2008
Estado de ánimo
"Y voy así, de un lado para otro,
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo, como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí (mañana es imposible),
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde. "
Hermann Hesse
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo, como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí (mañana es imposible),
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde. "
Hermann Hesse
lunes, 5 de mayo de 2008
Tres heridas
La humanidad ha sufrido a lo largo de la historia, tres grandes heridas narcicistas. La primera de la mano de Copérnico cuando se descubrió que la tierra no es el centro del universo. La segunda fue gracias a Darwin cuando describió la evolución del hombre a partir del simio. Y la tercera, sobre la cual Freud centró su atención, fue descubrir que, en realidad, no somos dueños de nuestros actos, que el inconciente nos gobierna. Se les dice heridas narcicistas porque nos corre del centro: no gira todo alrededor nuestro, no somos una especie mágicamente instalada en la tierra y no somos dueños de nuestros propios actos (no somos tan libres como pensamos). Lo que no quita que seamos responsables de cada acto que realizamos, que cada ser humano sea un individuo único e irrepetible...
Pero hay otra palabra que se usa mucho en psicoanálisis y es "sujeto". La palabra "sujeto" ha llegado a nosotros a través del latín "subiectum". Ésta, a su vez, es la traducción literal de êpokeÛmenon. Sujeto es, así, el encontrado bajo (êpñ, sub) la condición de yecto (keÛmenon, iectum). Ser yecto es estar condicionado.
Ahora bien, dentro de este condicionamiento existen posibilidades y una de éstas es lograr un "cambio de posición" respecto de éste determinismo que acarriamos y también está la posibilidad de lo nuevo (Tyché, en palabras de Lacan) y ese es el mayor rango de libertad con el que contamos... por suerte o por desgracia...
Pero hay otra palabra que se usa mucho en psicoanálisis y es "sujeto". La palabra "sujeto" ha llegado a nosotros a través del latín "subiectum". Ésta, a su vez, es la traducción literal de êpokeÛmenon. Sujeto es, así, el encontrado bajo (êpñ, sub) la condición de yecto (keÛmenon, iectum). Ser yecto es estar condicionado.
Ahora bien, dentro de este condicionamiento existen posibilidades y una de éstas es lograr un "cambio de posición" respecto de éste determinismo que acarriamos y también está la posibilidad de lo nuevo (Tyché, en palabras de Lacan) y ese es el mayor rango de libertad con el que contamos... por suerte o por desgracia...
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